Khadafy busca dialogar con Occidente
El líder libio envió a un hombre de su confianza a Londres para abrir el diálogo con los aliados; rechazó un alto el fuego con los rebeldes
TRIPOLI.- Tras dos semanas de incesantes ataques aéreos de la coalición internacional y avances en el terreno de las tropas rebeldes, el régimen de Muammar Khadafy tendió ayer los primeros puentes para iniciar una negociación con Occidente y poner fin a la crisis en Libia.
No obstante, el histórico líder libio rechazó ayer un alto el fuego propuesto por los rebeldes, porque no aceptó sus condiciones, en particular la de retirarse de las ciudades controladas por las tropas leales al régimen.
Según informó ayer el diario británico The Guardian, Khadafy envió a Londres un emisario de su confianza para mantener conversaciones secretas con autoridades británicas.
El enviado es Mohammed Ismail, uno de los principales asesores del hijo favorito del presidente libio, Saif al-Islam. Ismail viajó a la capital británica en los últimos días, según han informado al diario fuentes conocedoras de los encuentros.
En ese sentido, el ex primer ministro libio Abdul Ati al-Obeid, cercano asesor del dictador, declaró a la televisión británica: "Estamos tratando establecer un diálogo con Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos para detener la matanza. Queremos encontrar una solución al conflicto".
Un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores británico no especificó el contenido de las conversaciones, y se limitó a decir que el mensaje entregado a Ismail es que Khadafy tiene que dejar el poder y que será juzgado por los crímenes cometidos ante el Tribunal Penal Internacional (TPI), algo que ya autorizó el Consejo de Seguridad de la ONU.
A pesar de que Mohammed Ismail es poco conocido en Libia y en el extranjero, se trata de una figura clave dentro del entorno de Saif al-Islam Khadafy. Según cables revelados por WikiLeaks, Ismail representó en el pasado al gobierno libio en negociaciones de compra de armas.
Este intento de dialogar con Occidente se produce tras la deserción de varias importantes figuras del régimen. El ex jefe de la inteligencia libia y ministro de Relaciones Exteriores, Moussa Koussa, abandonó Libia y aterrizó el miércoles por la noche en el pequeño aeropuerto inglés de Farnborough. A la renuncia del canciller se sumó anteayer la de su predecesor en el cargo, Ali Abdussalam el-Treki, que había sido designado por Khadafy como representante de Libia en la ONU.
Pese a manifestar su intención de diálogo con las potencias occidentales, el régimen libio se negó a ceder ante las exigencias de los rebeldes para poner fin al conflicto.
"Nos piden que nos retiremos de nuestras ciudades: si esto no es locura, me pregunto qué otra cosa puede ser", dijo el vocero del gobierno de Trípoli, Moussa Ibrahim, quien agregó: "No abandonaremos nuestras ciudades. Nosotros somos el gobierno; ellos, no".
Otras de las condiciones del cese al fuego eran que Khadafy y su familia abandonaran el país así como que se garantice la libertad de expresión, según indicó Mustafa Abdel Khalili, jefe del Consejo Nacional de Transición (CNT).
"Si no llegara a haber un alto el fuego, marcharemos hasta estar junto a ustedes", advirtió Khalili, en un mensaje dirigido a la población que está en las ciudades bajo el control de Khadafy.
Crímenes de aliadosEl vocero del gobierno de Trípoli, Ibrahim, acusó a la coalición internacional que lleva a cabo las operaciones en Libia de haber perpetrado crímenes contra la humanidad, sosteniendo que bombardearon objetivos civiles, sobre todo en el este del país. Ibrahim definió a los líderes de los países de la coalición como "criminales" e "inmorales".
Según el vocero del gobierno, seis civiles murieron anteayer víctimas de los bombardeos de la coalición sobre Buargub, un pequeño poblado cerca de Brega, estratégico puerto petrolero, situado a 800 kilómetros al este de Trípoli y escenario actual de las peores batallas entre las fuerzas rebeldes y las tropas leales.
Fuentes de la oposición informaron que tropas gubernamentales lanzaron ayer un ataque a la ciudad de Misurata, 210 kilómetros al este de Trípoli, con tanques, morteros y lanzacohetes. Según las fuentes, las tropas de Khadafy llegaron al centro de la ciudad.
Agencias AP, AFP, EFE, ANSA y Reuters
45 DIAS DE CONFLICTO
- El inicio de la rebelión
Inspirada en los movimientos que derrocaron las dictaduras de Egipto y Túnez, la oposición libia inició las protestas contra el régimen de Muammar Khadafy el 15 de febrero. Dos días más tarde se realizó el "Día de la ira" en Benghazi, una masiva protesta que terminó con choques con la policía y 14 muertos.
- Contraofensiva de Khadafy
Luego de un rápido avance de las improvisadas tropas rebeldes, Khadafy lanzó una violenta contraofensiva con apoyo de aviones y artillería pesada en la ciudad de Brega el 2 de marzo y comenzó a recuperar territorio hasta llegar a las puertas de Benghazi, bastión de la oposición.
- Intervención de la coalición internacional
El 17 de marzo, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la resolución 1973, que establece una zona de exclusión aérea en Libia y afirma que se aplicarán "todas las medidas necesarias para proteger a la población libia". Dos días después, comienza la intervención internacional con aviones de guerra y misiles Tomahawk. Gracias al decisivo aporte de la coalición internacional, los rebeldes lograron recuperar terreno y obligaron a replegarse a las fuerzas leales al régimen.

